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viernes, 17 de abril de 2015

Tarta de Manzana en dos texturas

Llegar a hacer un "kuchen" o tarta como esta me ha tomado su tiempo, sin harinas, sin mantequilla, sin yemas, sin azúcar, no ha sido fácil. Lo de las "dos texturas" tiene que ver con aquello de lograr un sabor y texturas interesantes, que no resultara un dulce plano, "de dieta", sino una auténtica delicia por si misma, más allá de nuestras alergias o dietas, y por fin lo he conseguido, esta es de las recetas que te van a pedir en cuanto prueben un bocado, así que manos a la obra:

Para un molde rectangular de 28x22 cms. U 8 moldecitos redondos de 10 cms. de diámetro.

350 grs. de almendras peladas
1/2 taza (100 ml) de aceite de oliva (u otro)
5 claras de huevo
1 cucharadita de polvos de hornear (royal)
2 cucharadas de sucralosa líquida (u otro endulzante sin azúcar)
1 cucharada de canela en polvo
6 manzanas Fuji  (o Granny Smith)
un chorrito de aceite

Precalentar el horno a 180 grados C. Aceitar el molde si es de los antiguos.

  1.  Molemos las almendras en la minipimer o cualquier otro aparatito de esos, ¡ya saben!
  2.  Mezclamos bien las almendras molidas con el aceite y el endulzante. 
  3.  Pelar y cortar las manzanas en cubos de 2 cms. aproximadamente.
  4.  Separar 1/4 de los cubos de manzana y cubrirlos con la canela y un poco de endulzante.
  5.  Batir las claras a punto de merengue, agregando una pizca de sal para que suban bien. Al final  incorporar los polvos de hornear.
  6.  Incorporar  con cariño las claras dentro de la mezcla de almendras con una cuchara grande o  lengua de modo que no se baje la mezcla.
  7.  Agregar ahora los cubos de manzana sin canela.
  8.  Dorar los cubos con canela con el chorrito de aceite en una sartén y ponerlos sobre la mezcla  que ya tenemos en el molde.
  9.  Llevar al horno por 45 minutos o más. 
 

Este último es un corte para apreciar la masa de almendras, que como pueden ver no va a alcanzar la sequedad de una masa con harinas de cualquier tipo, por eso no podemos introducir un tester en la masa para saber si está lista en el horno. Sólo tendremos que guiarnos por el color de nuestra tarta.



lunes, 23 de marzo de 2015

Pörkölt o lo que mejor se conoce como "gulasch"

Hay una pequeña confusión con el nombre de este mundialmente conocido plato húngaro. En realidad el "gulash" es una sopa, una de aquella cocidas a fuego lento en un caldero campesino colgado sobre fuego de leña. El plato que ha llegado a nuestras mesas es el "pörkölt" una versión sin caldo, sino con una deliciosa salsa para mojar pan hasta quedar muertos.   En realidad, no importa el nombre cuando la dicha es buena, diría yo.  Sospecho que este cambio de nombre se dió por la evidente dificultad de pronunciar "pörkölt" para los extranjeros.

Esta información llegó a mi de manos de un libro que es de esos que uno atesora, de los que uno elegiría para llevarse a una isla desierta, ¡en el supuesto de que en ella hubieran vacas y pimentones, claro! por que de ello va la comida húngara más tentadora y conocida. Su autor fue un reconocido hostelero, Károly Gundel, que dedicó su vida a la hostelería y el buen comer, falleció en 1956 y dejó varios libros del tema publicados, éste mío ,"La cocina húngara" fue un regalo de mis cuñadas húngaras, como lo es también esta Paprika con la que he sazonado hoy el plato.

Gracias a Ildi, Andrea y Enci por iniciarme en los misterios de una cocina fascinante por sus sabores y su elegancia, como es la cocina húngara.

El libro trae un cuadro impecable con las cantidades necesarias para diferentes carnes con las que podemos hacer un "gulasch" (pörkölt), pues podemos hacerlo con ternera, cordero, vaca, carnero, ciervo, venado, conejo, cerdo, lechó, jabalí, pollo, ganso, pato pavo, hígado de ganso con  mollejas y callos ¡qué tal! y uno siempre creyendo que se hacía nada más con carne de vaca. En todos los casos, la base es un kilo o poco más de carne. El cuadro no está fácil de copiar así que les voy a dejar una foto, tenida cuenta de que nada dice en la portada al respecto, la fuente, como ya he dicho es: Károly Gundel, "La cocina húngara".

Ahora si, vamos a la preparación :

1. Lo primero será cortar la carne en cuadrados de 2 a 3 centímetro, y la carne con huesos en trozos de 50 grs, aproximadamente. Si usamos pollo cortamos en 8 a diez trozos.

2. Si usamos vaca, carnero o caza sofreímos la cebolla picada en brunoise (cubitos) en la manteca, para el caso del cerdo, doramos ligeramente y para las demás carnes doramos un poco más.

3. Reducimos el fuego y añadimos la páprika molida, siempre serán 20 gramos, mezclamos con rapidez y ponemos la carne, salamos y continuamos sofriendo.

4. Agregamos un poco de caldo o agua y los condimentos en caso que se indique (con el signo +).

5. Tapamos y dejamos cocer a fuego lento, revolviendo de vez en cuando y vigilando el líquido, en cuanto se absorbe agregamos más, la idea es que las cebolla es la que va a dar el espesor a la salsa y deberá ablandarse totalmente., así también la carne no hierve, sino que se va haciendo en su propia grasa con poco caldo.

6. Cuando la carne comienza a ablandarse, esto es una media hora, agregamos los tomates y paprika (pimentón) verde cortados en dados. Dejamos a fuego suave otra media hora.

7. servimos acompañado de la pasta llamada "galuska" o de patatas cocidas, y siempre con una ensalada encurtida de sabor picante. Las "galuskas" son un tarea pendiente para mi todavía.

8. La receta no lo dice, pero es evidente que los trozos con hueso se retiran de la olla y no se sirve.

Notas: el pörkölt de callos se prepara dejando los remojar en varias aguas y luego se cuecen una hora en olla común o media hora en olla a presión. Después se enjuagan , escurren y cortan en tiritas.  Se preparan según la misma receta, pero agregando más agua hasta cubrir los callos, cuando éstos se ablanden espesamos la salsa con 50 gr. de harina desleída en agua. Se acostumbra servir con patatas, cocidas o salteadas con cebolla.

La "manteca" es de cerdo. Yo he usado aceite...

Yo he acompañado con couscous, la salsa no se nota todavía en la foto, tiene que escurrir un rato.